Hay una palabra que aparece antes de cada recaída y después de cada promesa. No es una palabra grande ni dramática. No es “nunca” ni “siempre”. Es más pequeña, más discreta, casi inocente. Es “pero”.
(más…)
Hay una palabra que aparece antes de cada recaída y después de cada promesa. No es una palabra grande ni dramática. No es “nunca” ni “siempre”. Es más pequeña, más discreta, casi inocente. Es “pero”.
(más…)