Hay personas que van a terapia como quien va al gimnasio… pero sin intención de transpirar.
Se sientan, hablan, se escuchan, asienten. Pagan. Salen. Y vuelven a hacer exactamente lo mismo.
Etiqueta: autoengaño terapéutico
-

Cuando la terapia se convierte en una coartada para no cambiar



